Hoy en día son pocas aquellas personas que no conocen el Señor de los Anillos. Los que no lo conocen, podrían explicar de qué trata. Gracias a las películas de Peter Jackson, el fenómeno anillero se ha extendido a lo largo del mundo. Las aventuras de Frodo interesan a cualquiera porque se trata de una historia original, emotiva y, sobre todo, actual aun habiendo pasado cerca de cincuenta años desde su creación.

Pero el Señor de los Anillos no ha tenido que esperar hasta la aparición de las películas para crear su legión de fans.
Allá por los años ochenta los juegos de rol empezaban a popularizarse. Mucha gente habrá oído hablar del Dungeons & Dragons, por ejemplo (se hizo una película recientemente que no llegó a tener mucho éxito). Aquel juego revolucionó a la comunidad rolera. Era un sistema sencillo de manejar en el que los jugadores iban mejorando sus habilidades para enfrentarse a peligros cada vez mayores -¿a qué me suena esto?-. El Señor de los Anillos, más comúnmente conocido como MERP -siglas de Middle Earth Role Playing- cautivó a mucha gente (he de admitir que yo soy un "recién cautivado"); y no precisamente por tratarse del juego basado en la obra de Tolkien, sino por las opciones que permitía. Bien es cierto que podrían ser más -para esos insatisfechos se creo una "ampliación" llamada Rolemaster, mucho más realista pero más pesada de manejar, al menos para mí- pero eran las suficientes para poder contemplar en el juego cualquier situación de la vida real. De hecho, aunque de esto no estoy seguro, fue el segundo juego en crear un sistema de pifias o fallos garrafales para aquellos mal afortunados jugadores que sacaran una tirada mala con los dados. Estas pifias son de lo más variopinto: desde tropezarse con el propio pie, hasta hacer un picado de cabeza en una piedra (ya os imagináis el resultado).



El juego se ha mantenido hasta nuestros días, con numerosísimas ampliaciones que dotaban al juego de mayor profundidad. Eso sí, siempre desde las leyes por las que se rige la Tierra Media de JRR Tolkien. Y ahora, con la aparición de las películas, un nuevo juego de rol de El Señor de los Anillos ha aparecido en el mercado de la mano de Decipher, aunque muy a mi pesar, bastante malo. Además, parece estar destinado a los jugadores, digámoslo así, más agresivos, o dicho de otro modo, Hollywodiense ;) Eso sí, hay que elogiar que es el único juego de rol que he visto en las grandes superficies, además del RuneQuest.

Para el que no sepa qué es la Tierra Media, le informaré de que se trata de un continente de Arda, creado por Eru para sus hijos, Elfos, Enanos, Hombres y otras criaturas. La historia de su creación es muy larga, por lo que recomiendo leer el Silmarillion de Tolkien. Pero lo que trataré de explicar ahora es cómo jugar a este fantástico juego, y ya de paso despachar a unos cuantos... elfos, jejej.